miércoles, 17 de julio de 2013
Rafael es un joven con una vida completamente organizada y medida. Sabe lo que tiene que hacer y lo que hará en el futuro, con unos planes ya muy estudiados junto con María, su novia. Se casarán, tendrán una bonita casa, hijos… y ante todo creará una familia muy diferente a la que creó su padre. Sin embargo, un buen día, conoció a Pablo, un muchacho un par de años más joven que él, que lo único que le importa son sus amigos y su madre, sin preocuparse de nada más. Pronto, ambos jóvenes, descubrirán que aquellos sentimientos que juraron no volver a sentir, emergen de nuevo y más fuerte. Ellos no pueden ser homosexuales, pero indudablemente lo son. Se atraen, se aman. Sin embargo, sus propios prejuicios sobre qué es ser homosexual les provocarán cierto rechazo a la hora de admitirlo. Ellos no son así, como todo el mundo dice que son los gays. Ellos, simplemente, aman al otro. Poco a poco se irán preguntando ciertas cuestiones sobre quienes son: sus relaciones familiares, amigos, la naturaleza e inclusive Dios. Paulatinamente irán ordenando sus ideas y las compararán con los conceptos que les dicta la sociedad.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario